martes, 1 de septiembre de 2009

El centro del universo


Voy a ser papá! Y supuestamente mi hija se va a tener un perfil como el de la fotito de arriba.

Si... ya sé que les había dicho. Pero es que creo que con el correr de las semanas creo que yo mismo voy cayendo en la dimensión de lo que eso significa.

Hay muchos hombres que dicen que uno en realidad no termina de darse cuenta de lo que sucedió hasta que te entregan el bebé en los brazos, empieza a llorar y uno trata de buscar la caja con el manual de instrucciones.

Yo no quiero que eso pase así que desde el comienzo, hace ya casi 7 meses, que estoy tratando de involucrarme todo lo que pueda. Entre otras cosas leyendo mucho sobre el tema. Me suscribí a un par de sitios que te envían información semanal sobre lo que va ocurriendo o lo q

ue ocurrirá esa semana, tanto con el bebé como con la mamá (y que es lo que se supone que uno debería tratar de hacer... o lo que no!). Además estoy leyendo unos 3 libros a la vez (es que aparte de los dos que compramos, nos fueron regalando o prestando otros así que ya podemos casi abrir una librería especializada sobre el tema).

Los libros son muy buenos, pero también volvemos al punto al que yo trato de volver siempre para mantenerme a tierra: Hace 500 o 1000 o 5000 años los bebés nacían de igual manera que ahora, y no había tanto libro ni tanto consejo que seguir ni tanta cosa que ir a comprar. Claro, hace 5000 año seguramente se morían más de la mitad de los que nacían y nadie sabía por qué. O sea, entiendo que es bueno poder hacer todo lo que está al alcance de uno para que las cosas salgan lo mejor posible pero también me doy cuenta que cada libro (así como cada doctor, cada partera y cada amiga embarazada o no de tu mujer) tiene un consejo para darte que muchas veces es diferente al que te dio tal o cual otra persona y diferente de nuevo a lo que dice tal otro libro. Entonces es imposible seguir TODOS los consejos y hacer TODO lo que dicen TODOS los libros. Lo importante creo es tratar de entender lo que está pasando en cada momento: La madre se la pasa vomitando los primeros 3 meses no porque no le guste la comida del restaurante nuevo al que la llevaste a cenar sino porque dentro suyo hay una explosión hormonal química digna de una batalla intergaláctica (aunque Louise realmente tuvo una o dos malas semanas a lo sumo... y creo que no tan malas comparada con otros casos de los que hemos oído). Que a partir de las 20 semanas el bebé empieza a escuchar y a sentir lo que pasa a su alrededor (asi que ojo con lo que uno diga a partir de ahí). Y sobre todo prepararse de a poco para el parto, quizás el momento más temido por muchas mujeres. Momento estereotipado si los hay en cada cuanta película de Hollywood y serie de hospital (ER, Greys Anatomy, House, etc), donde generalmente se ve a una mujer de piernas abiertas en una camilla a los gritos como si la estuviesen descuartizando. Esa imagen se hizo tan repetitiva, que se convirtió en lo que todos creemos y en lo que todos compramos. A tal punto de pensar que tiene que ser así. Que no hay otra opción.

La medicina en los últimos 30 o 50 años se ha puesto los guantes, y ha transformado algo natural (cuantos bebés nacen en el mundo cada día sin ninguna atención médica... cuantos mamíferos nacen cada día en el medio del bosque?) en algo más parecido a un trasplante. Y en su búsqueda por 'reducir riesgos', quizás sin quererlo, ha creado más. Las drogas han transformado el parto y no para bien. La famosa epidural aparentemente duerme la sensibilidad de la madre de la cintura para abajo. Luego se le pide que empuje para hacer salir el bebé. Mmmm... es como si a uno le durmieran las piernas y luego le dijeran: "Ahora tiene que correr una maratón, Listos, preparados... Ya!" El cuerpo de la madre está diseñado para dar a luz. Es bueno que hayamos desarrollado la medicina para poder chequear problemas y resolverlos de antemano y para cuando los problemas surgen estar preparados. Pero en el caso de una madre saludable con un embarazo saludable nada será mejor, más natural y más simple que dejar que el cuerpo haga su trabajo y que cuando el bebé esté listo decida salir.

Así que supongo que ya están vislumbrando a donde quiero llegar: Estamos tratando, dentro de lo que se puede, y las opciones que tenemos aquí en Vietnam de tener una experiencia lo más natural posible, donde el bebé sea el protagonista y no el médico, obviamente sin correr ningún riesgo innecesario. No vamos a tener al bebé en casa, porque no contamos con parteras que puedan asistirnos en eso, y también vivimos a unos 45 minutos del hospital... y si algo no saliera bien no sería bueno. Pero iremos al hospital preparados y hablaremos previamente con el médico, con las enfermeras y las parteras y comunicarles lo que queremos y lo que no. Ya voy a hablar más de este tema en particular, porque las diferencias culturales se extienden también al parto y por lo tanto queremos aclarar con ellos cómo queremos que nazca nuestro bebé. Que cosas se hagan y que cosas no.

Ya comenté varias veces en este blog que nunca me imaginé vivir en Vietnam y ni siquiera viajar a Asia... así que mucho pero mucho menos me imaginé tener una hija acá. Hay muchas diferencias culturales en la manera en la que un bebé debe cuidarse. Que cosas hay que hacer y que cosas no. etc etc. Ya voy a escribir un post sobre el tema. Pero rápidamente puedo comentarles que a la madre no se le permite salir de la casa por un tiempo largo, ni cortarse el pelo. Al bebé se lo alimenta con leche de fórmula apenas nacido y se lo separa de la madre, argumentando que la madre está muy cansada para ocuparse del bebé. Estupideces como esas hay varias que trataremos de revertir.

Por el momento estamos disfrutando de la panza que sigue creciendo día a día (pronto va a ser mas grande que Louise). Tratamos de hacer una vida tranquila, comer bien, y dormir todo lo que podamos. Lucía parecería estar contenta ya que no para de moverse. Por momentos parecería que hubiese una fiesta dentro de la panza. O un circo como dice Louise.

De a poco las cosas van cambiando en mi cabeza también y muchas cosas que hasta hace algunos meses me ocupaban ya no te importan nada, y otras toman lugar. Es como que de a poco el centro del universo empieza a moverse. Un proceso que empezó la primera vez que estuvimos en pareja con alguien. Ahi se desplazó un poco fuera de uno. Luego decidimos casarnos y comprometernos a compartir una vida juntos y se desplazó exactamente a la mitad de la distancia entre uno y el otro. Y ahora de a poco comienza a moverse otra vez. Y seguramente para cuando nazca Lucía estará perfectamente centrado con su cabecita. Especialmente porque es la primera nieta de dos familias en dos rincones opuestos del planeta... así que imagínense que será centro del universo para muchos! jeje!

Bueno... les dejo una foto de 'La Panza'. Y pronto mas updates!


2 comentarios:

Gi dijo...

Me gusta tu forma de encarar la llegada de tu hija al mundo, lo mas natural posible.
Yo tuve a mi segunda hija en un parto natural pero hospitalario, y el proximo me gustaría tenerlo en casa (en cambio mi primer parto fue horrible, con epidural, etc).
Me gustaría ponerme en contacto con vosotros para haceros llegar info sobre el ttema.
Me alegro mucho que la mentalidad de la gente vaaya cambiando, que se le de el protagonismo que merece cada bebe haciendo especial su nacimiento, de forma natural, y dejando que las mujeres sanas podamos parir (y hasta las enfermas, yo tengo dolor cronico por hiperlaxitud y pude parir ).

Un abrazo!!
(te agregué al FB)

•Miserable Fan• dijo...

Guau, que lindo!
Hace años que sigo tu blog y curiosamente nunca te escribo.

En este link hay fragmentos de un guia (inutil) que escribieron dos mujeres (una es directora de la revista barcelona y otra de la revista Critica):
http://guiainutilparamadresprimerizas.blogspot.com/
Lo vi en el prog de Lanata y me parecio piola je

Saludos