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sábado, 5 de enero de 2008

Por qué me fui?

Varias veces me preguntaron por qué me fui de Argentina. Y la verdad que la primera respuesta que surge de mi es - "de casualidad", simplemente pensando en las circunstancias de mi ida a Vietnam. No recuerdo si lo comenté previamente en algún otro post, pero fue a raíz de un proyecto/concurso que realizamos en Buenos Aires para el nuevo centro financiero de la ciudad de Saigón. Mi jefe en ese momento, al viajar a Vietnam para presentar el proyecto hizo contacto con un arquitecto americano que tenía una oficina allí. Para hacerla corta... digamos que me "convencieron" de ir a trabajar a Vietnam con el porqué existía la posibilidad que trabajáramos juntos en algunos proyectos, digo, Buenos Aires y Saigón. Era la post-recesión en Argentina, y se presentaba como una oportunidad única. Pero no. Nunca se hizo ningún proyecto conjunto. Yo fui por unos supuestos 6 meses. De prueba. Aun estoy por aquí.

Volviendo al tema. Es real que las circunstancias de mi partida fueron aleatorias. Yo nunca busqué irme a Vietnam. Ni siquiera lo pensé. Ni siquiera lo soñé. Vietnam era en mi cabeza, un 'lugar donde estaban en guerra', eran películas de guerra, Pelotón, la delgada línea roja, etc; allá del otro lado del mundo donde son todos chinos. Nunca había conocido a nadie que hubiese estado en Asia. Solo recuerdo que mi tía una vez comentó que unos amigos de ella estaban 'totalmente locos' porque se habían ido una semana a Tailandia... Viajar dos días al culo del mundo para estar solo una semana!!! Que locura! -comentábamos todos-.
Asia era un lugar del que no conocía nada. Bruce Lee. Restaurante tenedor libre chino (nada que ver con la comida china, por cierto). Ponjas. La muralla china. Luchas de zumo. Animé japonés. Las torres petronas. Tadao Ando. Toyo Ito. Geishas. Arroz con palitos. Y así todo mezclado.

Sin embargo, no puedo negar que si bien no planee esta partida, en mí existía ya casi una decisión de que había cosas que no estaba dispuesto a soportar. Y como esas cosas no dependían de mí, la única posibilidad era irme a otro país. Tal vez una idea bastante idealizada, porque no existe el lugar perfecto. Uno cambia una cosa por otra, todo depende de para que lado uno quiera inclinar la balanza. Esta idea de 'emigrar' (nunca fue de emigrar a Asia, como ya lo expliqué) no surgió de la nada o porque si. Hubo un punto bisagra. Un antes y un después en mi visión de lo que yo esperaba para mi vida.

Hace unos 10 años atrás, mientras aún estaba en la universidad, tuve la oportunidad de obtener una beca para viajar a España en una especie de intercambio. Allí pasé unos dos meses y esa fue mi primera experiencia en el exterior. Claro, el año 1998 en España y en Argentina no podía ser más contrastante. Mientras en Argentina la cosa iba de mal en peor (reseña) en España me encontré con un país que no paraba de crecer, sin pobreza, donde mis pares no se cuestionaban que harían al terminar la carrera... ya que abrir su propio estudio de arquitectura no sonaba utópico. Tal vez de ahí proviene esa visión idealizada de que cruzando el charco todo es mejor. España se presentaba como la opción perfecta. Una cultura similar (sino igual) que la nuestra, mismo idioma (casi), comidas similares, etc.

Desde que regresé, en mi cabeza solo cabía una idea. Apenas pudiese me iría a España. Solo necesitaba juntar algo de dinero para el pasaje, tirar algunos contactos y listo! No tenía aún ciudadanía europea, pero no me parecía que conseguir trabajo allí sería muy difícil (mis viejos tenían amigos arquitectos y esos amigos arquitectos tendrían otros amigos arquitectos y entre tanto contacto, habría algún trabajo para mí). En el peor de los casos podría hacer alguna otra cosa temporalmente, aunque no estuviese ligada directamente con mi profesión. Mientras tanto - decía - hasta que consiga algo.
Así fue que desde el 98... hasta el 2001 fui ahorrando y llegue a juntar suficiente para el pasaje y un par de meses de viaje. Pasaba horas en internet averiguando de becas, cursos, estudios de arquitectura, rutas para algunos posibles viajes, etc. Tenía todo planeado (o casi).
Llego diciembre. Ocurrió lo peor. El Corralito. Mis ahorros fueron 'acorralados'. Nadie sabía bien que hacer. Las opciones eran dejar el dinero de mi cuenta en USD en el banco y esperar a ver que pasaba, o retirarlo, convertido a pesos, con la taza que el gobierno establecía. La incertidumbre pudo mas, y opté por retirar.. por eso de que "mas vale pájaro en mano que cien volando". Al final, pesificación de por medio, me quedé con poco menos de un tercio del valor original en dólares. Ya no me alcanzaba para el pasaje, Ni para nada.
Si mi visión de la cosa en Argentina hasta entonces era gris, pasó a ser negra. Negra oscura. Después de eso que más podía esperar? Y lo mío no era nada. Ver por la tele a gente mayor que "perdió" los ahorros de una vida... Yo no quería pasar por lo mismo. No podía soportar la idea de no poder planear mi futuro, porque las variables superaban a las certezas.
En mi cabeza se produjo un clic.
No podía imaginarme quedarme sentado cruzado de brazos viendo mi vida pasar mientras el gobierno de turno hacía y deshacía a gusto. Yo quería tener control sobre mi vida. No tener que preocuparme por mañana, ni pasado; sino tener suficiente claridad mental (y económica) para planear como quería vivir la vida. Pensar en una familia, poder tener mi casa, conocer el mundo, etc. Nada del otro mundo! Pero la "niebla", siempre presente en MI país, no me dejaba ver más de un par de metros más allá. Cómo pensar en una familia, una casa, viajar... cuando uno está contando monedas para el colectivo, o para pagar la luz a fin de mes. Ni hablar del tema inseguridad. Eso da para otro post.

No elegí emigrar a Asia. Lo hubiese elegido? No creo... hubiese sido muy extravagante de mi parte. Me arrepiento? Para nada. No cambiaría esta experiencia por nada. Mi cabeza está mucho más abierta que antes. Si me hubiese ido a España hubiese sido mejor? Como saberlo. Pero creo que hubiese sido uno más de los tanto. (y cuantos van?) Creo que esta experiencia, es mucho más desafiante, mucho más 'difícil' si se quiere y más enriquecedora seguramente. Lo recomiendo? Si, totalmente. Pero también sé (y lo he confirmado) que no es para cualquiera. No porque yo sea "mas valiente" que otros, sino porque no todos encajan aquí. Es otro mundo. Otro planeta. Y hay personas que están demasiado acostumbradas a SU mundo.. y eso no les permite abrirse a nuevas experiencias,
Mismo viendo a los turistas aquí, uno encuentra todo tipo de comentarios. Gente que le encanta, gente que le gusta pero ni loca viviría aquí, y gente que no solo no viviría sino que está contando las horas para volver al aeropuerto y tomarse el avión de regreso a casa.

A que venía todo este post? Ya me perdí... pero espero que algo haya quedado claro entre medio.